Auditoría Externa: un breve análisis

 

La auditoría externa consiste en que una empresa ajena supervise los estados financieros de la empresa cumplen las leyes o normas específicas. Los usuarios de la información financiera de estas entidades son inversores, agencias gubernamentales y el público en general.

 

 

La forma de designación, las calificaciones y el formato de presentación de informes por parte de la auditoría externa son definidos por la ley, y varían de acuerdo a la jurisdicción de los diferentes países.


Los auditores externos deben ser miembros de uno de los órganos profesionales de contabilidad reconocidos del país y normalmente presentan sus informes a los accionistas de una sociedad anónima.


Tipos de auditorías externas: La auditoría externa se ejecuta a requerimiento de organismos oficiales, clientes u organismos de certificación (organizaciones privadas que certifican el cumplimiento de una norma de referencia).

 


Esta auditoría externa puede subdividirse del siguiente modo


Auditorías de segunda parte. Solicitadas por un cliente de la empresa auditada, que le sirva de información previa a la realización de una compra o contratación para corroborar que realmente la empresa cumple con los requisitos legales.


Auditorías de tercera parte. Ejecutadas por una tercera parte independiente de la empresa auditada. Por ejemplo, las auditorías de cuentas, reguladas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales o la de certificación de los sistemas de gestión ISO 9001.

 


Funciones de la auditoría externa


La auditoría externa tiene como finalidad obtener la mayor cantidad de información posible de una organización, ya no sólo sobre los sistemas de gestión de información, sino sobre su estado financiero y comercial.

De esta manera, se realiza un análisis y control exhaustivo sobre la marcha de la empresa, así como la realización de un informe de auditoría fidedigna y veraz que se entregará a terceras partes interesadas (ya sea un inversor, comprador de un producto o una entidad crediticia).

 


Requisitos de la auditoría externa


Para las empresas públicas que cotizan en bolsas de valores las autoridades imponen estrictos requisitos en la evaluación de los controles internos y la información financiera por parte de los auditores externos.

Por tanto los auditores externos deben supervisar la información financiera de la empresa y emitir un informe donde justifiquen si esa información financiera es correcta o existen salvedades o diferencias entre la información que suministra la empresa en sus estados financieros y la que ellos creen que debería existir.

 

 

Auditoría externa e interna: diferencias


La auditoría interna está inhabilitada para dar fe pública, todo lo contrario que la auditoría externa.

Los auditores internos que son miembros de una organización profesional están sujetos al mismo código ético y de conducta aplicable a los auditores externos, sin embargo, difieren principalmente en la relación con la entidad que auditan.

Los auditores internos, aunque por lo general son independientes, forman parte de la organización.

Por lo general, los auditores internos son empleados de la entidad, aunque en algunos casos, la función puede ser externalizada. La principal responsabilidad del auditor interno es evaluar la estrategia de la entidad para la gestión de riesgos y las prácticas de gestión (incluyendo IT) marcos de control y gobierno, siendo también responsables de los procedimientos de control interno de una organización y la prevención del fraude.

 

 

Fuentes: www.enciclopediafinanciera.com | www.emprendepyme.net

 

 

24.09.2019